Me pierdo en fiestas interminables, luces de neón y música que late como mi propio pulso. Me gustan las fiestas porque me excitan, me desatan, me llevan a lugares donde todo vale y nada sobra. Soy morboso, me excitan las miradas prohibidas, los juegos sucios y los secretos que la gente nunca confiesa en voz alta. Tengo fetiches que colecciono como trofeos: piel, sudor, cadenas, humo y esa sensación de ser observado cuando lo doy todo. Soy adicto al placer, a la carne, a la intensidad. Poco no me basta, siempre quiero más, siempre busco a alguien dispuesto a seguir mi ritmo, alguien que no tenga miedo de ensuciarse conmigo. Me gusta dominar la noche, dejar huellas en cuerpos que no olvidan mis pasos.
Publicado hace 2 semanas
Última actualización hace 2 semanas